La hidroterapia como complemento rehabilitador

La hidroterapia como complemento rehabilitador

Hoy queremos hablaros de la hidroterapia, una actividad que llevamos tiempo realizando en la FLM, con el beneficio que ello supone a los usuarios que la practican.

La hidroterapia es un complemento terapéutico importante en todo tratamiento rehabilitador de personas con limitaciones funcionales, motoras, u otras, que, por los propios beneficios terapéuticos del agua, consolida parte de la consecución de objetivos y contribuye en la mejora de la calidad de vida, además de obtener beneficios psicológicos.

Los beneficios que aporta el agua pueden venir derivados de la temperatura, de sus propiedades mecánicas o de las sustancias químicas que le acompañan. En la FLM aprovecharíamos las dos primeras para normalizar el tono, potenciar la musculatura, mejorar el equilibrio o reeducar el patrón de marcha.

Por un lado, la temperatura influye en el tono de la musculatura. Por otro, la resistencia del agua, al realizar movimientos de empuje, favorece el trabajo de la fuerza muscular. Además, por las propiedades de flotabilidad, permite una suspensión parcial de peso lo que facilita el equilibrio y, con ello, un patrón de marcha más adecuado que deberá después integrarse en su vida diaria, con el tratamiento fuera del agua.

Para poder sacar el mayor partido del tratamiento en agua para cada persona, se tendrá en cuenta su grado de movilidad, su tolerancia a la fatiga y el riesgo que tiene de sufrir traumatismos cutáneos debido a la pérdida de sensibilidad.

Dentro de las personas con lesión medular, aquellas con paraplejia suelen poseer una fuerza física del tren superior bastante desarrollada, que permitirá el desplazamiento en el agua cuando nadan. Y aquellas con tetraplejia pueden tener cierta dificultad respiratoria y movilidad reducida o nula de los miembros superiores, pudiendo requerir ayuda de material auxiliar, o apoyo de un profesional.

También, es importante tener en cuenta posibles factores que pueden dificultar la actividad o retrasar la consecución de objetivos, como pueden ser el miedo al agua, la dificultad para relajarse (aumento de tono muscular) o la altura del alumno (cuanto más alto sea, menor asistencia le ofrecerá el agua en posición de bipedestación), entre otros.

Además, al ser una actividad en la que es posible interactuar con otros usuarios, según las posibilidades de cada persona y sus objetivos, puede convertirse en una forma lúdica de tratamiento que fomenta la integración social. Y, como ya os hemos comentado en otras ocasiones, al trabajar desde un plano lúdico se logra una alta intensidad de trabajo sin ser conscientes de ello.

En la FLM, dividimos las sesiones de hidroterapia en tres: Iniciamos la actividad con ejercicios de calentamiento para provocar una activación muscular. Tras los 5-10 primeros minutos, continuamos con los ejercicios más específicos que queremos trabajar en base a los objetivos terapéuticos que nos hayamos planteado con cada usuario de manera individualizada, esto es posible gracias a la realización de las sesiones de hidroterapia en grupos reducidos con un máximo de 5 personas. Finalizamos las sesiones con 5 minutos de ejercicios de relajación y vuelta a la calma.

Por todo lo que acabamos de contaros, os animamos a que preguntéis en la Fundación del Lesionado Medular por esta actividad dirigida por un fisioterapeuta. Además, nuestro profesor de Sección Deportiva está acompañándonos con el objetivo de valorar la posibilidad de incluir la natación adaptada como deporte en la FLM, además de enfocar la terapia también desde la actividad física.

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